En Málaga, ya estamos sintiendo el cambio climático a través de olas de calor, sequías, inundaciones y plagas de mosquitos más frecuentes e intensas. Igualmente, el aumento de la temperatura del agua del mar (con la consiguiente invasión de medusas) y de su acidificación, está esquilmado la vida del Mar de Alborán. Las consecuencias sobre la pesca, agricultura y ganadería están siendo graves, especialmente para pequeñas y medianas productoras.

De forma general, nuestro modelo de desarrollo basado en los combustibles fósiles y el crecimiento económico ilimitado, con un turismo masivo e insostenible como máximo exponente en la Costa del Sol, ha provocado una contaminación (atmosférica, plásticos y agroquímicos) que está dañando la vida en el planeta y nuestra salud, afectando en mayor medida a grupos más vulnerables como mayores, niños o migrantes.

La urgencia de la crisis climática no puede esperar, por lo tanto, exigimos al gobierno municipal y a todos los agentes socio-económicos de nuestra ciudad:
  1. Comunicar con objetividad y transparencia la realidad de la crisis climática.
  2. Reducir desde ya las emisiones de gases de efecto invernadero de todos los sectores económicos, para alcanzar el cero neto total en 2030.
  3. Prevenir y gestionar los impactos climáticos limitando al máximo los efectos en la salud y el medio ambiente.
  4. Facilitar una transición justa y rápida de la economía, garantizando empleos dignos, inclusivos y sostenibles.
  5. Reconocer y participar en una asamblea ciudadana por el clima, con mandato de supervisión del proceso.
  6. Cooperar con otros municipios, redes y agentes para la consecución de los objetivos anteriores.